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Conociendo a Katharina Jenny:

“La industria minera tiene que avanzar en ser más amigable con sus mujeres”

Katharina Jenny, gerente corporativo de Seguridad y Salud Ocupacional, de Antofagasta Minerals fue elegida este año como una de las 100 mujeres líderes. Cree que el principal reto que enfrenta la minería para aumentar la participación femenina es la retención de talentos.

Hace poco menos de un mes, Katharina Jenny fue galardonada como una de las 100 Mujeres líderes por el diario El Mercurio y Mujeres Empresarias. En agosto, ya había sido reconocida con el premio Ejecutiva del Año 2018, por su trabajo en la minera Antofagasta Minerals. Aunque ya había sido reconocida anteriormente, con algunos de estos premios, este año el triunfo es especial: se trata de sus primeros galardones luego de haber sido madre de gemelas, en 2015. Para ella, una demostración de que sí se puede avanzar en la industria minera y ser mamá.

“Me ha tocado ver muchas mujeres que han dicho que no a opciones de mayor jerarquía en compañías mineras porque priorizan la maternidad o su familia”, dice Jenny. En ese sentido, cree que la industria aun tiene mucho por avanzar en ofrecerle a sus ejecutivas, alternativas de desarrollo de carrera que sean compatibles con sus proyectos personales. “El desafío no está solo en incorporarlas, sino en desarrollarlas. Si no qué pasa, que la mujer entra y se va”.

Una vida en torno a las faenas

Katharina Jenny estudió ingeniería civil en la Universidad de Santiago, y desde joven quiso estudiar una carrera que le permitiera estar en contacto con la gente y trabajar en terreno. Para sorpresa de su familia, se decidió por ingeniería en minas, una carrera poco común para una mujer. De hecho, en su curso, había apenas cuatro alumnas mujeres de un total de 84.

Ella se propuso desde joven comenzar a trabajar, en prácticas de verano para construir redes profesionales y comprender mejor el rubro minero. Su primer trabajo fue en Minera Escondida, del grupo BHP, con quienes estuvo siete años viviendo en Antofagasta, alternando entre la ciudad y la vida en los campamentos mineros. Cree que ese paso por las faenas fue crucial para alcanzar los puestos donde está hoy: “Yo hice el servicio militar”, dice Jenny. “Para mí fue un tiempo suficiente para el desarrollo de carrera que buscaba. Después me permitió ser mamá, casarme, hoy desempeñar un cargo ejecutivo que me permite manejar mejor mis tiempos”.

Su primer gran hito profesional fue en Codelco, cuando le ofrecieron asumir el cargo de gerente de Salud y Seguridad de Chuquicamata. Hasta entonces, había estado nueve meses como gerente a cargo de un grupo de 3.000 personas en una faena con cinco años de operación. En “Chuqui”, el desafío era liderar un equipo de 16.000 personas, en una mina con 100 años de historia.

Ese coraje para asumir nuevos retos, por muy complejos que parezcan, es una de las cualidades que la ha caracterizado como profesional. En 2012, asumió el puesto de gerente Corporativo de Seguridad y Salud Ocupacional de Codelco, y luego en 2013, como gerente de Productividad y Costos. En 2016, luego de unos meses dedicada a cuidar a sus hijas, asumió su cargo actual, en Antofagasta Minerals, como gerente corporativo de Seguridad y Salud Ocupacional.

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