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«La evolución de la cultura es a valorar los trabajos de cuidado»

Claudia Tarud, Directora del Área de Estudios y Servicios Sociales de la Universidad de los Andes, ha trabajado toda su vida investigando temas de familia. Cree que para avanzar hacia una verdadera corresponsabilidad hay que comenzar, primero, por dignificar la labor de cuidado que realizan miles de mujeres con niños, enfermos y adultos mayores.

Claudia Tarud divide su tiempo entre las clases universitarias, el desarrollo de programas sociales y su trabajo de colaboración con el plan Compromiso País, impulsado por Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. Con más de veinte años de experiencia, como docente e investigadora de la Universidad de los Andes, Claudia ha trabajado muy de cerca en los temas de mujer, trabajo y corresponsabilidad familiar, que hoy tanto demanda la sociedad.

Luego de titularse como abogada en la Universidad Católica, decidió especializarse en el Instituto Ciencias de la Familia (ICF), de la Universidad de los Andes, cuando este recién comenzaba. En ese entonces, la familia no era un objeto de investigación científica y Tarud fue una de las primeras mujeres en abordar el tema, desde un mirada interdisciplinaria.

Desde entonces, ha liderado los estudios sobre mujer, familia y trabajo en Chile, primero, como Directora del ICF por 15 años, y hoy como Directora del Área de Estudios y Servicios Sociales de la Universidad de los Andes. “Cuando uno es joven se siente capaz de hacer cualquier cosa”, recuerda Claudia Tarud de sus inicios. “Después de 15 años, entregué un Instituto con cuatro magíster, varios postítulos y diplomados, alrededor de 300 alumnos”.

En ese camino, uno de sus principales focos de estudio ha sido la sinergia entre el trabajo y la familia y lo que significa para la sociedad el ingreso de la mujer al mundo laboral. Como esposa y madre de seis hijos, se enfrentó a este desafío personal desde muy joven.

“La incorporación de la mujer al mundo laboral, y lo digo sustentado en literatura, es una de las más grandes revoluciones de la organización social de los últimos tiempos”, dice Tarud.

¿Por qué es una revolución social? “Porque modifica las relaciones, no solo de la familia, cuando la mamá sale a trabajar, sino que también de las organizaciones”, explica Tarud. “El mundo laboral no es igual sólo con hombres, que con hombres y mujeres. Desde mi punto de vista es mucho mejor cuando hay ambos, lo mismo que en la familia, en los distintos roles como padre, madre, hermanos/as, abuelos/as, tios/as, etc”.

Cree que la incorporación de la mujer al mundo del trabajo reporta beneficios en muchísimos aspectos: desde el desarrollo personal para cada mujer, hasta la creación de valor para la economía. Sin embargo, cree que es crucial apuntar hacia las esferas de poder, “Podemos tener a millones de mujeres trabajando, pero necesitamos que esas mujeres están en cargos de poder para hacer contextos laborales mucho más amigables”, dice Tarud. “Ese es el aporte que podemos hacer. En REDMAD , me identificaba con esos principios”.

Para resolver el de integrar trabajo y familia, cree que la sociedad debe evolucionar a valorar los trabajos de cuidado. “El desafío cultural es a invitar al varón a darse cuenta de la relevancia de ese trabajo, que debiese ser el mayor trabajo del ser humano, porque está al servicio de los más vulnerables, esto gratifica y aporta a un mundo más humano”.

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