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«Cuando surge la oportunidad, las mujeres debemos esforzarnos aún más para destacar entre los hombres»

Winifred Oehninger se siente afortunada por cómo se han ido dando las cosas en su vida. Piensa que ser mujer ha sido una ventaja y asegura que pocas veces sintió la discriminación de género durante su carrera profesional. En esta entrevista, repasa los motivos que la llevaron, junto a un grupo de mujeres profesionales, a fundar Red de Mujeres en Alta Dirección.

Winifred Oehninger tiene una larga carrera en el mundo diplomático y las relaciones exteriores. Hija de padre chileno y madre estadounidense, al salir del colegio decidió irse a Estados Unidos a seguir la carrera de ciencias políticas, y luego, al volver a Chile, ingresó a la Academia Diplomática Andrés Bello, en donde solo había tres mujeres en su generación.

Después de trabajar en el Ministerio de Relaciones Exteriores y darse cuenta que no tenía vocación diplomática, y aún soltera, se topó con un aviso de la Embajada de Nueva Zelanda en El Mercurio. Aunque era sabido que buscaban a un hombre, porque el resto del personal eran mujeres, se presentó con una referencia del presidente de la Asociación  Chilena de Corriedale de Punta Arenas y consiguió el puesto en la entidad, en donde permaneció por 33 años.

Una vez asumido el cargo, tuvo la oportunidad de viajar mucho por Nueva Zelanda y el Cono Sur. Se casó, tuvo seis hijos y llegó a ser excepcionalmente Trade Commissioner, que era un rubro históricamente liderado por hombres. Allí sus responsabilidades incluían el área de inversiones, negocios, educación y joint ventures entre ambos países y la región.

Con la creación de la agencia gubernamental de desarrollo económico New Zealand Trade & Enterprise (NZTE), que dirigió hasta 2012, tuvo la posibilidad de asistir a capacitaciones cada año, reuniones de planificación estratégica, misiones comerciales y eventos sociales, que buscaban integrar a los neozelandeses. Luego, con el inicio de las negociaciones del TPP, se acrecentó la actividad comercial, y durante todo este tiempo desarrolló una red de contactos de alto nivel para lograr las metas propuestas. Una vez retirada decidió orientarse a las asesorías y consultorías a empresas extranjeras con potencial de crecimiento, de manera independiente y luego por medio de una alianza estratégica que resultó en The Chile Connection.

Hoy, se encuentra abocada a la gestión de su empresa WOG SpA, una mini pyme, que busca fomentar la lectura y el aprendizaje del idioma inglés entre los niños y niñas, mediante la importación de material de estudio inédito para los estudiantes. Dice que está convencida de que acompañar, abrir oportunidades y entregar herramientas a los más pequeños contribuye a derribar las barreras idiomáticas que aún persisten en las escuelas del país. “Es lo que ahora me entusiasma, me mantiene actualizada y conectada con el resto del mundo”, confiesa.

Sobre los inicios de REDMAD

Su experiencia le ha demostrado que las mujeres deben “tener las cosas claras, hacerse respetar. Y cuando te surge la oportunidad, es importante tomarlo en serio, porque las mujeres nos tenemos que esforzar aún más para destacar entre los hombres”, dice. Cree que la confianza y la visibilidad en el mundo laboral son claves para llegar a la alta dirección, razón por la cual decidió crear REDMAD junto a un grupo de 30 mujeres.

“Quise participar porque quería visibilidad, que supieran que yo estaba  preparada y dispuesta a participar en directorios. Además, REDMAD te garantiza preparación continua, contactos y apoyo”, dice, convencida de que “son muchas las mujeres que se la pueden en altos cargos”.

Defiende el giro que ha dado el sistema público al imponer cuotas de género en las direcciones de las empresas del Estado, que establece la participación de un 40% de mujeres profesionales  y con trayectoria en puestos de liderazgo. “Pero la situación cambia en el sector privado, porque los hombres son dueños de las empresas y designan a su gente de confianza en los directorios”.

En cuanto al reto de compartir el cuidado de los hijos y las tareas del hogar, dice que esto nunca fue un tema en su entorno familiar. En su núcleo esto siempre fue un hecho, gracias a sus redes de apoyo, entre ellos su marido, a quien se refiere como un hombre “muy pro familia y pro mujer”, que posibilitó que sus seis hijos nunca sintieran su ausencia durante sus innumerables viajes de negocios y capacitaciones. Sin embargo, reconoce que esto aún representa un reto a nivel mundial, lo que se demuestra en la constante caída en las cifras de natalidad.

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